Desde hace varios años estoy trabajando en Java, el lenguaje de programación que ha dado de que hablar a todos los interesados en el mundo de la informática en tiempos recientes. Quienes han seguido la historia de este lenguaje de programación saben que se ha ganado amigos y no tan amigos gracias a su promesa básica, permitir que las aplicaciones corran en casi cualquier sistema operativo sin que el programador intervenga en cambios de código. Lo cierto es que con Java hoy se pueden realizar aplicaciones de cualquier nivel y con muchas ventajas sobre otros lenguajes de programación.
Cuando me iniciaba en estos temas de la programación, la documentación en español estaba rezagada respecto a la documentación en ingles. Resultaba una tarea larga y hasta complicada el tener que buscar información específica en español por lo que tardamos algunos años en ver resultados de la incursión de Java al mercado venezolano. Aun existe en muchas formas esta demora en la información escrita en español para Java, incluso en internet, pero es una brecha que se está acortando.

Quienes trabajamos en la industria del desarrollo de software debemos comprender lo importante, y difícil, que resulta generar código libre de errores. Como toda creación humana, los sistemas informáticos son imperfectos. Tienen errores que muchas veces hacen de su creador su peor enemigo. Un error del diseñador o del programador puede ser suficiente para causar una falla enorme en el sistema y tirar un montón de buen trabajo a la basura. En idioma ingles, a los errores de código se les llama “Bugs”, por que al igual que los “bichos”: molestan y/o son la causa de otros problemas. Encontrar bugs, es una tarea complicada. En primer lugar requiere de mucha atención, de mucho conocimiento de la tarea que se supone ha de realizar el programa y sobre todo de buenas herramientas.