Es una palabra que casi no deberíamos utilizar, casi, pero siempre hay alguien o algo que nos hace decirla, pensarla o escribirla. Tengo una amigo que me ha enseñado a utilizarla de forma positiva, siempre que alguien lo saluda y le hace la típica pregunta “¿Como estas?”, él sonriente les responde: “¡Mejor imposible!”. Es un imposible que alegra por que denota satisfacción y lo hace tan bien que la frase se vuelve contagiosa.
Pero no siempre resulta así, hay días en que te topas con un imposible duro. Con la cara fría y sin sentimiento. Son estos imposibles los que me incomodan. Y, lamentablemente, me topé con uno de esos no hace mucho.
La verdad yo no creo mucho en imposibles, en mi opinión siempre hay algo oculto detrás de ellos y son como el escudo interpuesto ante algo que se teme. Si eres tú el que ha dicho imposible piénsalo y veras, si es a ti a quien te lo dicen trata de ver el mundo desde los ojos de ese quien te enfrenta con tan dura palabra.
El jefe para quien resulta imposible tomar vacaciones, puede que tema enfrentarse al resto de su vida sin el trabajo. El que cree imposible alcanzar un acuerdo puede estar evitando abrir su defensa por temor a ser atacado. En fin, me resulta dificil creer en los imposibles. Sé que no puedo hacer que regresen los que ya no están, pero no es imposible que los sienta en mis recuerdos. Se que no puedo cambiar la historia, pero no es imposible aprender de ella.
Sin embargo, el simple hecho de no creer en imposibles no me salva de enfrentarlos. Y entre los que he enfrentado el que mejor pelea me ha dado es el de complacer a todos los involucrados en alguna materia. Entiéndase en el trabajo, en la familia, los amigos y en cualquier combinación que estos se permitan entre ellos. Si tratas de complacerlos a todos veras ese imposible sonriéndote de forma macabra y sintiéndose triunfador. Sin duda es mi mejor imposible.
En estos caso lo que mejor me ha resultado es no insistir en el todo, seleccionar las batallas implica saber cuando hay una que se ha perdido y entender que una retirada a tiempo puede salvar una guerra. Es imposible complacerlos a todos pero no es imposible darle a cada uno su tiempo.